Le construyeron una camita y lo llevaron a ver el mar por última vez, adiós dulce almita

Le construyeron una camita y lo llevaron a ver el mar por última vez, adiós dulce almita

Este perrito conoció lo que fue el abandono, pero una buena mujer lo rescató e hizo de su vida una llena de amor hasta su último día…

Inicialmente la vida de este pastor alemán llamado Heart estuvo rodeada de felicidad y muchos cuidados, no obstante, los años fueron pasando y a su cuerpo llegó la mielopatía degenerativa, una enfermedad que afecta la medula espinal lentamente y es muy común en los perritos de gran tamaño.

Lo dejaron sin importar el amor que les tenía y su condición física.

Heart tenía una familia con la que vivía en di Bitonto, en Italia, pero cuando ellos tuvieron que mudarse no pensaron en llevar a su perrito, quizás su enfermedad fue el motivo principal de su abandono.

Aún con su condición física que le impedía mover sus patitas traseras, a Heart lo dejaron en el patio trasero de la que era su casa para que falleciera, por suerte uno de sus vecinos vio tan descorazonada escena y llamó al refugio animalista Qua la zampa para que fueran a ayudarlo.

Era navidad del 2019 y Gianna Manfredi, directora y voluntaria de la organización, fue en búsqueda del perrito y mientras su corazón se rompía de dolor y sus ojos lloraban al ver la inhumanidad que habían cometido con Heart, la mujer se encargó de llevarlo consigo para cambiar su vida radicalmente.

Me advirtieron de un pastor alemán que había sido abandonado por los dueños, que se había mudado -recuerda- no caminaba, lo habían dejado encerrado en un jardín – Contó Gianna Manfredi, al medio Bari La Repubblica.

Conoció lo que es sentirse amado y cuidado.

Tristemente su condición física no podría ser resuelta, pues está es una enfermedad progresiva que no puede ser curada y solo termina de una manera, el fallecimiento de quien la padece. Conociendo este parte médico, Gianna quiso darle al perrito los mejores últimos días de su vida y para ello lo llevó a un refugio donde sabían cómo tratar peluditos con su afectación, allí paso cinco lindos meses contando con el amor y los cuidados adicionales de su rescatista, sin embargo, su enfermedad no se detenía y Heart perdió la movilidad total de sus cuatro patitas.

Gianna quien siempre estuvo involucrada con el proceso de Heart, nuevamente lo trasladó a otra organización animalista más especializada, pero esta mudanza los separó momentáneamente, ya que al poco tiempo cuando el perrito empezó a sufrir de otitis (una infección en los oídos), la mujer pidió que lo regresaran a su ciudad de origen.

Aún paralizado Heart estaba feliz de regresar con la la mujer que lo había sacado de aquel tenebroso lugar y aunque su corazón latía cada vez más lento, él siempre luchó valientemente por mantenerse a su lado, en realidad la amaba.

Cada vez comía menos y solo de mi mano. Siempre quiso estar conmigo, si me iba a otra habitación se echaba a llorar – Dijo Gianna Manfredi, al medio italiano.

La ultima vez que se miraron a los ojos.

Por su enfermedad, Heart estaba todo el día en una camita especial que le habían regalado quienes conocían su historia, pero a pesar de que esta era muy cómoda y Gianna constantemente le hacía sus cambios de posición, era inevitable que el peludito desarrollara heridas en su cuerpo. Tristemente todo se estaba uniendo para que la inevitable despedida tuviera lugar, pero la mujer seguía encargándose de que todo en la vida de su amado perrito fuera mágicamente hermoso.

Un día Gianna decidió llevarlo al mar para que lo conociera y fuera muy feliz, sin embargo, ella no sabía que esta era la última vez que miraría sus tiernos ojitos. Ayudados por una especie de cama con rueditas hecha por el esposo de Gianna, Heart llegó hasta la orilla del mar y no pudo evitar sentirse pleno y feliz.

Acá puedes ver el hermoso video.

Fueron muchas sensaciones juntas, sentir la brisa, el agua salda y las caricias de mamá; escuchar las olas y las gaviotas, de seguro él nunca se había sentido tan feliz y fue así como quizás poco a poco fue olvidando tanto dolor y sufrimiento para poder cerrar sus ojos para siempre y descansar en paz.

Nos fuimos al mar, era hermoso el viento acariciaba mis oídos, las olas golpeaban contra las rocas, el sonido del mar en el silencio invernal quieto. Fue una relajación real, casi me quedo dormido olvidando todo el dolor del abandono de los que me amaban poco. (Olvidando) el dolor de las llagas que se empiezan a sentir, el dolor de no poder correr con ese cachorro que perseguía su piedra. No pude tocar el agua, pero los humanos ayudaron trayéndome un poco y me mojaron la cara, estaba fresca y perfumada con libertad – Escribió Gianna Manfredi en su cuenta de Facebook.

Su familia quedó con el corazón roto, pero felices de haber hecho de sus días los más felices y divertidos, pues era lo mínimo que este perrito se merecía, después de la dura travesía que enfrentó a lo largo de su vida.

Agradecemos la increíble labor de Gianna y las organizaciones que estuvieron relacionadas con la vida de Heart, no sin antes incentivar a la adopción responsable, pues de pequeños los perritos pueden ser muy bellos y activos, pero de grandes pueden llenar nuestros corazones y hogares de tranquilad y mucho amor.

Fuente: Qua La ZampaBari La Repubblica.

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