Juez odia a los maltratadores de animales y en sus sentencias les da su propia medicina *

El ejemplo que está dando el juez Michael Cicconetti de Ohio, EE. UU. es muy valioso pues con sus decisiones está creando jurisprudencia e insta a otros colegas a no pasar por alto ni asumir actitudes blandas ante los inadmisibles casos de maltrato animal que ocurren a diario en todas partes del mundo.

¿Si no somos nosotros los humanos los que defendamos a los anamalitos, quién lo hará? Recordemos que ellos están indefensos ante la crueldad de personas sin corazón.

El amor por los animales del juez Michael Cicconetti comenzó cuando de niño, sus padres, le regalaron un perrito, quien se convirtió en su mejor amigo y compañero incondicional. En los años que pasó al lado de su primer perrito llamado Herman, aprendió cuán inocentes y vulnerables son estos seres, también tomó conciencia sobre la necesidad de crear leyes en su defensa.

Los años pasaron, él creció y se convirtió en juez. Fue así como pudo cumplir su sueño de tomar acciones a favor de la defensa de los animales.

Ahora, sus sentencias son muy reconocidas y aplaudidas, pues trata de aplicar castigos ejemplares y sobre todo de que las personas que han maltratado a un animal pasen por lo mismo que sintió ese noble ser.

En una ocasión sentenció a una mujer a pasar toda una noche sola en un bosque luego de que hubiera abandonado allí a 37 gatitos. También le hizo pagar cárcel y una multa de dinero.

Otra vez sentenció a una mujer que había tenido por años a su perrito en medio de la basura y el total descuido, a permanecer todo un día en un relleno sanitario, para que viviera en carne propia lo que es estar rodeado de nauseabundos desechos y comprendiera que ningún animal merece estar en esas condiciones.

Quiero que encuentres el lugar más sucio, que huela fatal, y quiero que estés allí 8 horas mañana, y pienses en lo que le hiciste pasar a tu perro. Y si vomitas, vomitas – Le dijo, luego de que la sentenciada mostrara indignación por la pena que le estaba imponiendo.

Más jueces así necesitamos, para que los maltratadores sepan que los animalitos no están solos, Gracias juez Michael Cicconetti.

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