Le prometieron que lo iban a adoptar, él se puso su traje de sapito pero nunca llegaron

Le prometieron que lo iban a adoptar, él se puso su traje de sapito pero nunca llegaron

Tal vez fue por el problema que tiene en las patitas de atrás o tal vez no les gustó su disfraz de sapito, pero este bebé hoy no consiguió un hogar 💔

Jack es un perrito de nueve meses de edad de raza Bulldog que llegó al refugio Peaches Bully Rescue de Ohio, buscando ayuda para su problema de espina bífida y uretra, pues su afectación en la médula espinal lo hace ser incontinente y utilizar pañal constantemente. Aún con estas afecciones, el peludito puede caminar y correr por toda la casa, además de ser muy feliz y tener mucho amor para dar.

No siempre la estrella que más brilla es la que debemos seguir.

En cuanto Jack llegó al refugio, los veterinarios empezaron a tratar sus problemas de salud y luego de someterse a unas cirugías necesarias, el peludito empezó a mostrar sus ganas de recuperarse y la valentía de la que está hecho.

Jack aprendió a manejar sus pañales a la perfección y a dar sus pasos con total normalidad, a pesar de que siempre tiene que llevarlo puesto y fue precisamente esta acción, la que le indicó a sus rescatistas que el peludito estaba listo para entrar al grupo de candidatos adoptantes.

A los pocos días de su presentación oficial a los nuevos y posibles padres adoptivos, una solitud llegó a las directivas de Peaches Bully Rescue, alguien estaba interesado en adoptar a Jack y todos estaban realmente felices por ello.

Todo lo referente a Jack fue debidamente explicado y luego de llegar a un común acuerdo, la adopción era un hecho o eso pensaron los trabajadores del refugio. El peludito recibió un espumoso baño y un nuevo collar para su gran cita, posteriormente los rescatistas lo condujeron por 40 minutos hasta el lugar acordado, sin embargo, al llegar al punto de encuentro con los futuros padres no había nadie esperándolos.

Alguien jugó con sus sueños y rompió su corazón.

Ese día Jack tuvo que guardar de nuevo su mejor traje, pues al parecer quienes decidieron adoptarlo se habían retractado de su decisión.

Nadie podía creer tal situación y Jack estaba realmente triste por los hechos, él tenía tanto amor para dar y alguien le estaba negando la posibilidad de demostrarlo, era una decisión injusta y quizás apresurada.

La historia de adopción fallida de Jack fue compartida en las redes sociales del refugio y cientos de internautas se solidarizaron con la situación, pidiendo ayudar económicamente con lo que el peludito necesite a futuro, mientras que muchos otros solicitaron ser los nuevos papás del cachorrito.

Por supuesto los rescatistas aceptaron todos los regalos y donativos e iniciaron nuevamente con el proceso de adopción de Jack, pero esta vez con más exigencia e investigación para los posibles adoptantes. 

Ahora Jack espera escoger entre cientos de candidatos a su futura familia y en zoocloud le deseamos la mejor de las suertes.

Los NO, no siempre están acompañados de malas noticias, a veces son la oportunidad para conocer algo realmente especial.

Fuente: Peaches Bully Rescue.