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Cuidar 3000 mil perros callejeros es una locura que solo haría un verdadero animalista

Una labor admirable y de gran impacto la del refugio Mrs. Hsu’s Sanctuary.

El refugio que se encuentra ubicado en Taiwan, una pequeña isla que en los últimos años se ha encargado de ser portador de buenas noticias animalistas, por prohibir la compra, venta y consumo de carne de perritos y gatitos, vuelve a sorprendernos. Esta vez con una labor social que vienen desarrollando hace más de siete años.

Una familia entera al servicio de los animalitos.

Ver animales callejeros alrededor del mundo es tristemente algo muy común, sin embargo, una familia taiwanés decidió hacer algo por disminuir esa cifra que en los años 90’s alcanzó a contar 660.000 peluditos abandonados.

Con esfuerzo, paciencia y dedicación, la familia creó el Mrs. Hsu’s Sanctuary y empezó a amparar perritos y gatitos callejeros.

A medida que iban pasando los días sus ganas de ayudar no disminuían, no así sus instalaciones las cuales se iban quedando cortas frente a la abrumadora escena de peluditos sucios y con hambre, pero con un corazón lleno de amor para ofrecer.

Pese a que el santuario se estaba quedando pequeño para cientos de patitas que corrían alegremente de un lado para el otro, sus cuidadores continuaron su hermosa labor, sin saber que un regalo venía en camino.

Un enorme corazón les dio la oportunidad de continuar.

Todos en la isla conocían la hermosa labor de la familia Hsu, por eso cuando se vieron enfrentados al problema de espacio, un hombre quiso ayudar. La solución que llegó al santuario sin envoltura, ni moño se trataba de una donación de un gigantesco lugar, el cual podía ser utilizado para las nuevas instalaciones del refugio. Esa inesperada ayuda caída desde el cielo, sirvió para que hoy en día alrededor de 3000 peluditos sigan teniendo la oportunidad de encontrar unos padres adoptantes. 

Sus puertas que fueron abiertas para auxiliar animalitos que se han perdido de sus hogares o que han sufrido algún tipo de accidente, también cuenta con la posibilidad de mejorar la calidad de vida de peluditos con condiciones especiales, pues cuentan con el apoyo de una organización que fabrica sillas de ruedas para los animalitos que las necesiten.

Tenemos un veterinario en nuestro refugio, pero si el perro tiene una lesión que es demasiado crítica, son llevados a un hospital de animales local. Tenemos varios perros a los que les faltan patas o tienen parálisis en las patas traseras – Aseguró Angel Wang, voluntaria del refugio, a The Dodo.

Adicionalmente de todo lo que hacen por cientos de perritos y gatitos, desde el refugio están trabajando en esterilizaciones y castraciones, para controlar la población de animalitos en la isla.

Un hogar temporal lleno de posibilidades.

El santuario que cuenta con una gigante sala de aseo, un cuarto especial para que los peluditos duerman tranquilamente y una habitación solo para felinos, es catalogado como el refugio más grande de Taiwan, el cual cuenta con voluntarios que trabajan de sol a sol, por hacer que la vida de los animalitos sea muy feliz mientras consiguen un hogar para siempre.

Con la ilusión de poder ayudar a los peluditos, Angel Wang se unió hace varios años como voluntaria al refugio, sin pensar que allí encontraría su nueva mejor amiga. Un día de juegos y paseos conoció una cachorrita de color gris, que acaba de ser recogida en las calles, pese a que estaba temerosa fue muy tierna con la mujer y eso llamó su atención.

Ella fue inmediatamente muy amable conmigo y quería sentarse en el suelo y jugar todo el día. Cada vez que iba a ser voluntaria, ella me veía y caminaba a mi lado por el resto del día. Eventualmente comencé a llamarla Huei Huei, que significa ‘gris’ – Dijo Angel Wang, al medio.

A medida que fueron pasando los días estas dos amigas se volvieron cada vez más inseparables, tanto así que Angel una tarde decidió llevarse a Huei Huei a su casa, para seguir dandole el amor y los cuidados de siempre, aunque esta vez un poco más personalizados.

Aún en el Santuario hay muchos perritos que esperan encontrar un hogar y mientras eso pasa, los cuidadores seguirán velando por su salud física y emocional, ayudados por las donaciones de personas y organizaciones que apoyan su gran labor. Hacemos una invitación para que las personas adopten responsablemente y así más peluditos puedan encontrar una casa en la cual pasar el resto de sus vidas.

Fuentes: Mrs. Hsu’s Sanctuary, The Dodo.