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El chocolate es un veneno para los perros y gatos, aquí te decimos porqué

No puedo creer cómo a estas alturas hay gente que cree que darle chocolate a su perro está bien.

Los perros, a diferencia de los seres humanos, tienen un sistema corporal que rechaza muchas de las sustancias o costumbres que nosotros consideramos normales. Aunque son parte de nuestra familia y se considera un animal omnívoro, no debemos olvidar que su alimentación es muy diferente a la de nosotros y que ciertas comidas pueden ser consideradas por su organismo como tóxicas, causándoles graves consecuencias.

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Alimentos como los huesos de pollo, el ajo, la cebolla, algunas de las frutas y los dulces que solemos consumir son gran parte de los que tenemos claro, no le harán ningún bien a nuestro peludito, sin embargo, la duda con la alimentación sana para ellos siempre se ha centrado en elementos más exóticos que solemos catalogar como beneficiosos en nuestro sistema digestivo, el chocolate es uno de ellos. 

Teobromina, la clave del porqué nuestro perro no debe acercarse al chocolate.

Sabemos lo difícil que es negarles algo con esos ojitos que parecen suplicarnos por probar lo que tenemos entre las manos, sin embargo, el chocolate, como ya se ha dicho en múltiples ocasiones, es una de las sustancias más nocivas para su salud. No se trata de su contenido dulce o su textura, la razón va mucho más allá: el componente principal del cacao, un alcaloide conocido como teobromina, es el elemento considerado como tóxico para la salud de los animales.

Parecida a la cafeína, la teobromina es el componente que hace que a los humanos les produzca placer el consumo de chocolate, sin embargo, algo muy diferente ocurre en el organismo de los peluditos: aunque podría parecerles delicioso, su metabolismo junto con su hígado no consiguen procesarlo rápido, por lo cual, permanece más tiempo en su sangre lo que, en grandes cantidades, podría llegar a ser mortal.

Mientras que nosotros no tenemos problemas para procesar la teobromina y nuestro organismo consigue convertirla en componentes buenos para nuestro sistema e, incluso, produce encefalina, una sustancia química cerebral que contribuye al placer y a mejorar los síntomas depresivos, a nuestros perritos podría causarles desde simples malestares estomacales hasta convulsiones, hemorragias internas y ataques al corazón. 

Todo influye: tamaño del peludito, cantidad de chocolate y hasta el tipo del mismo.

A pesar de lo difícil que puede ser encontrarnos con que nuestro perrito ha probado algo con contenido de chocolate, el llamado es a mantener la calma y analizar ciertos factores: el tamaño del peludito, la cantidad que ingirió y el tipo de sustancia que fue. 

Normalmente, los chocolates amargos con más pureza en el cacao que contienen, suelen tener un porcentaje más alto de teobromina, por lo cual, si el chocolate que el perrito agarró de nuestro cuarto o de alguna alacena tiene leche o es blanco, el riesgo de llegar a niveles tóxicos es mínimo.

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Otro de los factores es el tamaño del animalito: si se tiene un peludito muy pequeño, la cantidad contraindicada en su organismo es mucho más pequeña que la de un perrito grande. Entre más peso corporal, mayor capacidad de soportar una cantidad más abundante. Para hacerse una idea, 25 gramos de chocolate negro puro pueden ser suficientes para causar graves daños a un perro de hasta 20 kilos, sin embargo, eso depende de la pureza del producto.

Probablemente ya hayamos tenido un incidente con un chocolate y el curioso olfato de nuestro compañero peludo, y ya nos hemos enfrentado a unos cuantos días de un sistema digestivo resentido, sin embargo, siempre debemos tener en cuenta lo que puede causarles.

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Si tu perrito ingirió chocolate y empieza a tener hiperactividad severa, el primero de los síntomas de algo grave o, simplemente te diste cuenta de que se comió una tableta entera y es muy pequeño para soportarlo, llévalo a tu veterinario de confianza para poder contrarrestar las consecuencias a tiempo. Ahora que lo sabes, esconde el chocolate.

Con información de: Hills Pet, Huffington Post.