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Esta imagen habla sobre la necesidad de que los chimpancés vuelvan a su hábitat

La devastación de sus hogares, la caza furtiva y los zoológicos los llevaron lejos de sus tierras, pero ellos necesitan volver a casa.

Desde hace muchos años, las personas que aman a los animales y defienden sus derechos, impulsaron leyes en contra del uso de ellos para testear productos de salud y de belleza en laboratorios dedicados al lanzamiento de nuevos productos. A pesar de la insistencia y el impulso por protegerlos, no fue sino hasta 2015 que en Estados Unidos se empezaron a dar lineamientos claros respectos a estas practicas.

En ese momento, los institutos nacionales de salud del país anunciaron que dejarían de usar a chimpancés, una de las especies más comunes para esta labor, en los laboratorios de todo el país. Acto seguido, la medida se volvió una norma legislativa rápidamente y los miles de monos que habían sido criados para esta única labor pasaron a manos de más de cinco santuarios que se ofrecieron a cuidarlos.

Aunque hasta ahora la labor había sido impecable y los chimpancés parecían disfrutar de una nueva vida y una nueva realidad concentrada en disfrutar su hábitat, el refugio Project Chimps, ubicado en Morganton, Georgia, ha sido blanco de recientes investigaciones y denuncias que ponen a los santuarios y sus misiones de cuidado, en duda.

No todo es como lo pintan.

Project Chimps es uno de los santuarios que más ha recibido chimpancés desde el momento en el que las leyes empezaron a protegerlos de las pruebas en laboratorios. Fundado en 2014, es uno de los lugares menos antiguos y con más cantidad de animalitos, teniendo un total de 80 monos, todos ellos rescatados de un laboratorio en Louisiana.

A pesar de que su labor se mantenía impecable hasta el momento, ahora liberan una batalla legal contra 14 empleados y ex-empleados que aseguran que las condiciones de trato hacia los animalitos y el descuido por parte de las directivas del lugar es un atropello a los derechos de los mismos. 

Varios de los veterinarios y cuidadores en cabeza de Crystal Alba, ex asistente veterinaria, sostienen que vieron muchas condiciones de heridas y suministro de medicamentos que resultaron en malas experiencias y el descuido de los chimpancés por negligencia de la administración que, además, ahora ha decidido demandar por injuria y calumnia al personal que tiene pruebas como correos y grabaciones como sustento de sus denuncias públicas.

¿Cuidado real o negocio?

Project Chimps no solo es un lugar dedicado al cuidado de los monos que han acogidos desde hace varios años, también es un espacio abierto al público donde los animales son mostrados por medio de vidrios y son ofrecidos para eventos privados.

En varios ocasiones Alba y todos los que la han apoyado en las denuncias, de forma pública o anónima, han intentado recolectar pruebas de cómo los chimpancés sufrieron de distintas enfermedades o heridas que no fueron tratadas hasta mucho tiempo después cuando sus vidas corrían peligro.

El caso que se ha vuelto mediático tiene muchas aristas y está siendo investigado por entidades de gobierno pero, también, por los organismos que velan por la seguridad y el derecho de los animales.

El cúmulo de pruebas es extenso y puede ser el punto de quiebre para que el lugar cierre poniendo en la conversación pública una gran pregunta: ¿este tipo de santuarios son realmente lugares de cuidado y amor?

Fuentes: Help The Chimps, National Geographic.