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Gatito arruina entrevista en vivo de su dueño para la televisión nacional

El señor es un prestigioso académico, pero al gatito le importó un pepino.

Las personas que comparten su vida con estos animalitos entenderán muy bien esta situación, pues los gatitos son tan exigentes, inoportunos y desconsiderados que a todos nos han hecho pasar más de una vergüenza con un invitado, en una llamada o como a este pobre señor, en una entrevista que tenía en vivo para la televisión nacional.

Twitter/RudyBouma

Los gatitos se saben los dueños de la casa y aunque ellos quieren aparentar de distraídos e indiferentes todos sabemos que calculan muy bien cada situación para darse importancia, demandarnos atención y finalmente terminar ronroneado con absoluta impunidad en nuestros brazos.

Yo por mi parte tengo tres y sentarme a trabajar es a diario, un desafió, pues se ubican de manera estratégica para bloquearme el tablero, el ratón y la pantalla de mi computador, de esa manera cada uno se ocupa de las tres partes fundamentales para desarrollar mis labores e impedirme llevarlas a cabo, al menos hasta que me levante de mi puesto, juegue con ellos, los alimente y por último les saque el frío abrazándolos para que ellos se puedan disponer a dormir unas cuantas horas. Esa es la típica vida de alguien que tiene gatitos.

Alguien que lo sabe muy bien es el profesor Jerzy Targalski, quien tuvo que lidiar con su gatito en medio de una importante entrevista que le estaba haciendo un medio holandés.

El gatito sintiéndose dueño de la atención de su dueño, primero se acercó a él y le puso la patita en el hombro, mirándolo fijamente como diciendo: «oye, aquí estoy, mírame» y como el profesor, por supuesto, no podía prestarle atención en ese momento, el gatito ni corto ni perezoso, se subió en su hombro.

Twitter/RudyBouma

Se paró derechito y comenzó a mirar por la ventana como si estuviera parado en una mesa cualquiera y no en el hombro de su dueño. Posteriormente y según él, sin darse cuenta de lo que estaba haciendo, le atravesó su cola en la cara.

Para más risas el amable profesor no intenta siquiera bajar al gatito, sino se limita a retirarse la colita de la cara y continúa con su entrevista.

Mira el divertidísimo vídeo a continuación y alégrale el día a alguien compartiéndoselo.

Fuente: RudyBouma.