¿No sabes qué vacunas necesita tu gatito? Aquí te damos el esquema completo

Aprende también cuando deben ser aplicadas.

Las vacunas son fundamentales para la salud de nuestras mascotas y los gatos no son la excepción. Ellos están expuestos a un número importante de enfermedades que pueden deteriorar su calidad de vida y conducirlos incluso a la muerte. Además, vacunarlos hace parte de nuestra responsabilidad como dueños de las mascotas, pues es la manera de prevenir la propagación de enfermedades.

Ten en cuenta que el ciclo de vacunación para un gato comienza más o menos a los dos meses de edad, una vez haya dejado de alimentarse de su madre. También es muy recomendable realizarle exámenes de leucemia e inmunodeficiencia ya que ellos pueden haber contraído estas enfermedades de la madre en el vientre mismo.

También sé consciente de que su organismo debe estar fuerte antes de recibir sus vacunas, ya que estas son una pequeña cantidad del virus o la bacteria que provoca la enfermedad. Para ello, desparacita a tu gatito quince días antes y nunca más de una vez en tres meses, luego aplica la vacuna. Hazlo sobre todo si es la primera dosis.

En el caso de los gatos, vamos a dividir en dos grupos las vacunas, anidándolas de acuerdo a si se deben colocar cuando son cachorros o adultos.

Mira a continuación las vacunas que necesita un gato y cuando ponerlas.

Vacunas para un gato cachorro:

  • 2 meses: Vacuna trivalente frente a la panleucopenia, el calcivirus y la rinotraqueitis.
  • 2 meses y medio: Leucemia felina.
  • 3 meses: Revacunación de la trivalente (segunda dosis).
  • 3 meses y medio: Revacunación de la leucemia (segunda dosis).
  • 4 meses: Vacuna contra la rabia.

Vacunas para un gato adulto:

  • Vacuna trivalente.
  • Vacuna de la leucemia felina (en gatos que salen a la calle).
  • Vacuna de la rabia (según la ley de cada país).

Recuerda que esta es solamente una guía para que puedas informarte y no descuides por ningún motivo el esquema de vacunación de tu gato. Sin embargo, esta guía no sustituye, de ninguna manera, la consulta del veterinario.

La salud de tu mascota es lo más importante!