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Pensaron que esta cachorra callejera estaba enferma pero no se movía porque estaba triste

Estaba en el suelo, inerte, no respondía… había perdido la esperanza en la vida. 4 horas después de recibir mimos esta perrita era solo felicidad.

Esta perrita tuvo que tratar de sobrevivir por sí sola a las adversidades del mundo, pero cansada de no tener nada bueno en su vida, decidió simplemente rendirse, tal como sus ojos y semblante lo demostraban. Por suerte alguien se fijó en ella y con mucho amor le recargó la esperanza que tanto le hacía falta.

Cuidados y amor transformados en un soplo de vida.

Mientras un rescatista independiente conocido como Fahrudin Caki Bravo, conducía por una carretera, vio al lado del camino lo que parecía ser un perrito abandonado bajo una banca. A pesar de que había dos mujeres cerca del peludito, ellas no habían mostrado mayor interés, por lo que él descendió bajar de su vehículo para saber qué pasaba con el pequeño can.

Al tenerlo entre sus manos se dio cuenta de que se trataba de una perrita, no mayor a dos meses de edad, que pesaba alrededor de tres libras y que aparentemente estaba bien de salud física, pero no emocional. El hombre intentó consentirla y ella respondió poniéndose de pie, luego la puso en la banca y la desanimada cachorrita simplemente se quedó quieta, sin saber que su destino estaba a punto de cambiar.

Los ojos correctos fijaron la mirada en quien lo necesitaba.

El héroe animalista no podía dejar la perrita a su suerte, por lo que la llevo consigo y decidió ponerle como nombre Buhica, para hacerla miembro temporal de su familia peluda. Ya en casa, la cachorrita comió y empezó a socializar con Fahrudin, al cabo de cuatro horas, era un animalito totalmente distinto.

Buhica jugaba con su rescatista, rodaba alegremente por el pasto y respondía moviendo su colita a los mimos de las personas. La pequeña llevaba cuatro días al cuidado de Fahrudin, cuando recibió el que quizás sería su primer desparasitante y desde ese momento, su historia empezó a ser publicada en la cuenta de Facebook del hombre, quien le buscaba una amorosa familia a la perrita.

A más o menos 1500 de kilómetros de donde Buhica estaba, más exactamente en Europa, alguien se enamoró de ella y pidió que la trasladaran hasta su nuevo hogar, para que se convirtiera en el nuevo integrante de su familia. Al llegar a su casa pasó a llamarse Rosie y desde ese momento su vida empezó a cambiar, al convertirse en la hermanita perruna de una niña, que aspira a ser veterinaria y algún día poder llevarla a cualquier lugar donde vaya.

Gracias a que este hombre hizo un alto en su camino para salvar a esta perrita, hoy ella cuenta con una vida llena de amor y cuidados. Agradecemos y aplaudimos este lindo acto, deseando que sean más las personas que diariamente salven un peludito que lo necesite.

Acá les dejamos el emotivo video del rescate.

Fuente: STRAY PAWS, Fahrudin Caki Bravo.