fbpx

Perrita ama al roedor que vive en su jardín, todas las mañanas lo busca en su madriguera

El animalito también sale para decirle ¡hola!

Uno de los protagonistas de esta historia es una tuza, una especie de roedor, que vive en madrigueras y se alimenta de las raíces de las plantas. La otra, es una sociable perrita de raza gran pirineo llamada Fiona, quien ama hacer nuevos amigos aunque sean notablemente diferentes a ella.

Una cita imperdible con una amiga de alma pura.

Fiona quien vive en la ciudad de San Francisco, en California, sale frecuentemente a dar paseos al parque con su humanos. Allí la peludita disfruta de correr y jugar libremente, sin embargo, hay algo que la emociona aún más y se trata de conocer nuevos amigos.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Fiona The Great Pyrenees (@fiona_the_great_pyrenees) el

Cada recorrido es una oportunidad que Fiona aprovecha al máximo, primero para ser feliz y segundo para agregar un miembro más a su lista de amistades fortuitas. Durante uno de esos días, fue que la perrita descubrió que alguien estaba escondido en un profundo hueco y pese a que tenía algunos juegos pendientes, decidió quedarse en el mismo lugar esperando que algo pasara.

Tal y como Fiona lo sospechó, al cabo de un rato un pequeño animalito conocido como tuza, pariente lejano de los topos, salió de su madriguera con mucha curiosidad, al saber que alguien estaba ahí esperando a que se asomara.

Una linda primera impresión.

Cuando la tuza ya se encontraba al final del túnel, salió preparada y dispuesta para averiguar quién había estado allí esperándola durante tanto tiempo y la primera imagen que se encontró, fue la de la perrita Fiona. Una peludita que la miraba con ojos de curiosidad, sin entender mucho lo que estaba ocurriendo.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Fiona The Great Pyrenees (@fiona_the_great_pyrenees) el

En ese primer encuentro las dos estuvieron un poco tímidas, pero unos segundos fueron suficientes para que se empezaran a olfatear y posteriormente se convirtieran en las mejores amigas.

Después de ese día, Fiona tomó por costumbre esperar pacientemente a que su amiga salga de la madriguera e incluso en otras ocasiones se sorprende, cuando son otras tuzas las que salen por el orificio a saludar, algo que la hace muy feliz.

Lo hace con bastante frecuencia. Ella piensa que todos quieren saludarla – Dijo Fiona, su madre, a The Dodo.

La amistad de estas dos amigas hasta ahora comienza, por lo que esperamos que la mujer lleve a su hija peludita con más frecuencia al parque para ella pueda conocer y hacer cientos de amigos.

Fuente: Fiona the great pyreneesThe Dodo