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Perrito rescatado sigue dejando medio platico para después, aunque tenga hambre

Aunque fue rescatadito hace 1 año insiste en dejar una reservita de comida para después.

Octavio es un adorable perrito que tiene un pasado tan triste, que este le generó secuelas para toda la vida. El cachorrito vivía en una casa donde no lo querían y lo tenían muy descuidado, allí no le daban buen trato, no le daban una caricia, no le daban de comer, no lo bañaban y tal parece, no le daban comida suficiente.

Afortunadamente Octavio fue adoptado por una familia que lo adora y que hace su mayor esfuerzo por hacerlo feliz, sin embargo, al chiquito peludo lo siguen persiguiendo sombras de su pasado.

Joice Lamas y su esposo, adoptaron en Brasil a Octavio a través de una página web de un refugio de rescate animal, ellos habían sacado a Octavio de esa casa donde lo no querían, el perrito al principio era muy miedoso, temblaba todo el tiempo y no dejaba que las personas se acercarán a él, sin embargo, para Joice esto no era problema, ella en cuanto lo vio, sintió como su corazón se comprometía con él, estaba dispuesta a hacer lo que fuera por recuperar la noble y espontanea almita de aquel cachorro.

Desde el primer momento que lo vimos, nunca hemos estado separados. – Comentó Joice a The Dodo.

Y así fue, después de varios meses, Octavio entendió que ahora si pertenecía a un hogar y a una familia verdadera, poco a poco empezó a correr y saltar de la alegría por la casa, a darle besos a su humana, a dormir junto a ella y a perseguirla siempre a donde fuera.

Sin embargo, hay un temor de Octavio de su pasado que se evidencia en su forma de comer, pues no importa la cantidad de la comida que se le ponga, el peludito siempre deja la mitad de su comidita.

Facebook/JoiceLamas

Su familia y los especialistas como veterinarios y etólogos que han conocido a Octavio, relacionan este comportamiento a los años pasados de descuido del perrito, pues es probablemente que en el anterior lugar en el que vivía, la comida fuera muy escasa, por lo que él se sintió en la obligación de racionar su comida para tratar de no aguantar tanta hambre.

Este comportamiento le rompe el corazón a su mamá humana, pues por más esfuerzos que ha hecho, no ha logrado que ese triste pasado se borre por completo.

Es triste. Siempre le digo: ‘Está bien si comes todo’. – Expresó Joice a The Dodo.

Aunque Joice no se rinde, ella sigue haciendo los mayores esfuerzos para que su hijito peludo entienda lo amado que es.

Sé que nunca estará sin nada en la vida, ni comida, ni amor. Tratamos de hacerlo lo más feliz posible. – Exclamó Joice a The Dodo.

Octavio ahora es un perro feliz, su costumbre de racionar comida aún no se va, pero él en el fondo de su corazón sabe cuanto lo ama su mamá, su papá y sus hermanitos, pues después de un tiempo, la familia adoptó dos gatitos y otro perrito muy similar a él, lo que lo ha ayudado un montón a sanar las heridas de su corazón y a sentirse capaz de actuar como un perrito feliz.

Cuidar de un perro que fue salvado del descuido puede ser un desafío. Pero verlos transformarse hace que todo valga la pena. Necesitan paciencia y mucho amor, porque pueden tardar más en adaptarse. Pero es notable cómo el amor cambia a los animales. Un animal rescatado es mucho más dulce, más agradecido y afectuoso que otros. ¡Son simplemente increíbles!. – Finaliza Joice a The Dodo.

Fuente: TheDodo.