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Por fin lo atraparon, gato tramposo tuvo 2 familias durante 7 años

En una casa se llamaba Mayo y en la otra Pancho.

Rosalinda Ortiz adoptó a su precioso gato Mayo cuando era un pequeño minino de unos cuantos meses que parecía no tener hogar y andaba por las calles de Guadalajara, México. La mujer que le salvo la vida al peludito de color gris, ya tenía una gran familia de animalitos formada por otros tres perritos y seis gatitos que, de inmediato, se convirtieron en sus hermanos.

Rosalinda Ortiz

Mayo ha sido mimado en la casa Ortiz durante los siete años que han pasado desde ese momento en el que su vida cambió para siempre, incluso, ha tenido la libertad de dar paseos diariamente sin que sus humanos tengan algún problema con el tema, pero, una sorpresa fue descubierta por Rosalinda hace poco.

Empezó a dejar pistas de algo inusual.

Como la mayoría de los gatos, Mayo ha escogido el camino de la independencia desde que fue rescatado. A pesar de ser un minino sumamente agradecido con su familia, en especial con Rosalinda, siempre fue un animalito al que le gustaba explorar las calles y volver a su hogar después de algunas horas. El comportamiento extraño que empezó a alertar a su mamá inició en mayo cuando las horas por fuera de casa se volvieron días enteros.

Yo dije: pues le gusta la calle, porque de repente dos días que no venía y luego pasaba una noche aquí, o se iba toda la noche y venía en el día un rato, y me acostumbré. – Dijo Rosalinda a Infobae.

Rosalinda Ortiz

A pesar de ser un síntoma extraño en gatitos hogareños, a Rosalinda le pareció normal, precisamente por la personalidad tan firme que había mostrado Mayo desde que lo sacó de las calles, sin embargo, pese a ser un minino muy cuidadoso y mantener el secreto de su otro hogar de forma maravillosa, al pequeño se le escapó un detalle que lo delató por completo: escoger la casa alterna equivocada.

Con las manos en la masa.

Hace poco, Rosalinda sacó a pasear a uno de sus perritos por el lugar en el que viven y, en el camino, paró a comprar algunas cosas en la tienda más cercana a su vivienda. Para su sorpresa, lo que encontró fue algo que no se hubiera imaginado jamás: Mayo no tuvo tiempo de esconderse y fue visto por la mujer mientras, descaradamente, estaba pasando tiempo allí.

Aunque al principio pensó que solo se trataba de una confusión de un minino hambriento, cuando lo llamó y acudió a sus brazos, el dueño de la tienda le reclamó diciendo que ese era su gato Pancho y no se lo podía llevar.

El otro día que fui a la tienda también me llevé a mi perrito, que tengo tres perritos, y es muy cariñoso con el perro y el tendero me dice ‘mira qué curioso que no le tiene miedo al perro’ y le digo ‘pues no, porque conviven…’ y se me quedó viendo, le dije ‘pues es que es mío el gato’ y me dice ‘no, cómo que es tuyo, no, él vive aquí’, ‘no’ le dije ‘es mío’. – Relató Rosalinda a Infobae.

Rosalinda Ortiz

Pancho o Mayo, dependiendo del hogar en el que esté, estuvo muchos meses engañando a sus dos familias. Por un lado, el dueño de la tienda que permanece en el anonimato, asegura que pensó que era un gatito callejero y por eso le dio un lugar cómodo donde dormir y alimentarse, por su parte, Rosalinda ahora empieza a entender muchas de las actitudes de Mayo al salir de la nada cuando la veía caminando por la calle.

Lejos de solucionar el problema con confinarlo a una sola casa, Mayo/Pancho se salió con la suya: hoy tiene dos hogares donde lo quieren con sus extrañas peculiaridades y su forma de repartir cariño a cualquiera que le ofrezca comida.

Lo único que esperan sus dos padres es que no tenga más familias esparcidas por las calles de Guadalajara y, la verdad, no pueden estar seguros de ello.

Fuente: Infobae México.