Tenía el estómago vacío, pero estaba dispuesto a todo para no dejarse atrapar

Tenía el estómago vacío, pero estaba dispuesto a todo para no dejarse atrapar

El susto para el perrito fue grande pero la recompensa un estómago lleno y una posible familia.

La fundación animalista Hope For Paws, dedicada desde hace años a salvar miles de vidas de animales callejeros en Los Angeles y ciudades cercanas, recibió la llamada de un señor informando que debajo de la casa de uno de sus vecinos estaba habitando, desde hacía más o menos un mes, un perrito callejero que se veía muy bajo de peso.

Héroes al rescate!

Inmediatamente, Eldad y Lisa, miembros fundadores de la organización y principales rescatistas de la misma, agarraron su lazo y su cámara, con la que graban todos sus rescates, y partieron a la dirección que el denunciante señaló. Una vez allí, preguntaron sobre la ubicación exacta del perrito y sin que hubiera pasado ni media hora, lo vieron por primera vez saliendo de debajo de una casa, parecía que había hecho entre los cimientos su hogar.

Sin duda, era el perrito de la llamada, estaba muy flaquito y sucio, debían comenzar cuanto antes el procedimiento para atraparlo y poder así sacarlo de la penosa situación en la que se hallaba.

Lo primero que intentaron fue acercarse a él, pero como es usual con los callejeritos, el peludito huyó poniendo distancia suficiente entre sí y los rescatistas para marcar así una zona de seguridad, eso sí, sin alejarse demasiado del espacio que se había conseguido para vivir, pues los animalitos callejeros sufren mucho por encontrar donde refugiarse del abrazador sol del día, o de las fuertes lluvias de ciertas temporadas que traen consigo mucho frío, frío que los enferma gravemente, por lo que su casita, por sucia y desbaratada que sea, es muy apreciada por ellos.

Como acercarse directamente no funcionó, probaron a ganarse su confianza ofreciéndole comida, era claro que estaba hambriento y tal vez la tentación de comer algo superaría el temor de dejarse atrapar. Es entendible, el perrito no los conocía y no sabía si querían atraparlo para hacerle algo malo, pobrecillo.

La estrategia de darle de comer tampoco funcionó, él era inteligente y sabía que era un truco, aunque seguramente tenía muchísima hambre no podía ceder a la tentación, mejor huía de nuevo.

Un perrito difícil de atrapar.

Otra vez, tuvieron que esperar a que el perrito se acercara a intentar esconderse debajo de la casa, cuando se estaba dirigiendo hacia su guarida, lo interceptaron y fue ahí que lograron atraparlo con la ayuda de su lazo. El susto para el perrito fue tremendo, brincaba de un lado a otro para intentar desatarse, y la fuerte contracción de su barriguita mostraba cuan agitado estaba.

Los rescatistas con paciencia, esperaron a que se calmara y a que el cansancio del esfuerzo finalmente lo doblegara, en ese momento se acercaron de nuevo con la comida y hasta ahí llegó la fuerza de voluntad del animalito, no soportaba más el hambre y esa hamburguesa de queso que le ofrecían olía demasiado bien como para seguir resistiéndose. Comió como un desesperado.

Más tranquilo y tras darse cuenta que estas personas no le harían daño, se dejó subir al auto y los tres partieron hacia una vida nueva para ese precioso callejerito.

El refugio.

Una vez llegaron al refugio de animales, el perrito recibió un buen baño, de arriba a abajo, con champú anti-pulgas, le dieron desparacitante y le hicieron varios exámenes. En general, su estado de salud, estaba bien; dos cosas debían ser tratadas: la desnutrición, para cual utilizarían complemento vitamínico y comida de alta calidad, y un “ojo de fresa” el cual requería de una cirugía, no demasiado invasiva, para retirar una parte del parpado que se inflamaba y hacía que su ojito se viera rojo y estuviera muy irritado.

Cumplido el protocolo básico de recuperación de un animalito, el perrito al que llamaron, Amos, ya estaba listo para buscar un hogar que lo cuidara para el resto de su vida. Resultó ser un perrito muy, muy tierno y agradecido.

Actualmente Amos está en adopción en la ciudad de Los Angeles, si te interesa, comunícate con Hope For Paws para llenar el formulario de adopción.

Recuerda que también puedes hacerles una donación, para apoyar su trabajo rescatando y cuidando animales.