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Todos en el restaurante se alejaron de él… un abuelito sin hogar y su perrito 😔

Nos acostumbramos a rechazar y ser rechazados, sin embargo, hay gente dispuesta a cambiar las cosas 🐶😊👴🏼

Para un adulto mayor llamado David y su perrito Legacy, caminar diariamente en busca de algo de comida y de un lugar dónde dormir es una actividad desgastante y un poco incomoda, pero a pesar de que este dúo inseparable trata de no molestar a quienes se cruzan en su camino, hay personas que, ilógicamente, no pueden evitar sentirse molestas con su presencia.

El respeto no se relaciona con tu poder adquisitivo.

Tras una larga caminata de alrededor de 96 kilómetros de Seattle hasta Tumwater en Washington, este abuelito y su perrito decidieron tomarse un merecido descanso en una cafetería, sin embargo, para las personas que estaban allí, su presencia fue molesta y en cuanto ellos se sentaron a disfrutar de su café, del aire acondicionado y de otros servicios en aquella sucursal de Starbucks, quienes estaban a su alrededor se fueron alejando.

Por todo lo que habían tenido que pasar para llegar hasta allí, pero sobre todo por sus condiciones de vida, don David y Legacy tenían un aspecto un tanto desordenado y sucio, algo que incomodó a los demás clientes, haciendo que erróneamente todos los miraran mal y quisieran salir corriendo del establecimiento. En pocos minutos, el abuelito y su juicioso perrito se encontraron solos, pero muy cerca de ellos, un hombre estaba observando entristecido la situación.

Eric Jason fue quien tuvo que presenciar la escena mientras tomaba su bebida, pero él no es como las otras personas, así que se acercó al abuelo y a su perrito para conocer un poco su historia. El buen comportamiento de Legacy durante el viaje y una anécdota sobre un incómodo momento que vivió con un deportista famoso quien primero lo hizo sentir mal y luego quiso regalarle dinero, fueron el tema de conversación de estos nuevos amigos, él abuelito se tomó un momento para contar sus experiencias y el hombre para entender y comprender todo lo que tiene que pasar un habitante de calle.

Eric Jason Pena

Me dijo que mientras estaba en Bellevue, WA, 5 jugadores conocidos de los Seattle Seahawks pasaron junto a él. Uno de los Seahawks hizo un comentario grosero acerca de que no  tenía hogar y trató de ofrecerle un billete de 20 dólares. El dinero fue rechazado y ese jugador que decía ser cristiano se ofendió. El vagabundo le dijo al adinerado jugador que no aceptaría dinero de alguien que lo menosprecia frente a otros que dicen ser cristianos. No hace falta decir que el jugador estaba avergonzado porque sus amigos habían sido testigos de su comportamiento grosero – Escribió Eric Jason, en su cuenta de Facebook.

Ser y hacer feliz a quienes te rodean.

Entre una cosa y otra, Eric le invitó una comida a David y a Legacy, a lo que por supuesto el abuelito no se pudo negar, pues supo que el hombre lo hacía porque le nacía y no con la intención de quedar bien frente a alguien.

Eric Jason Pena

Posteriormente el mal estado de los zapatos del abuelo, hizo que el hombre quisiera regalarle unos que tenía en su coche y tras recibir un sí como respuesta, él corrió a traerlos para que el nuevo viaje del señor fuera más llevadero. El momento del cambio fue un poco incomodo, el caminante tenía sus calcetines viejos y rotos por su desgaste natural, razón por la que Eric también quiso obsequiarle unos.

Luego de los agradecimientos, vino la despedida y los tres se sintieron felices de haberse cruzado en su camino. Eric llegó a la vida de David y Legacy como un ángel, les tendió la mano y además les enseñó a quienes lo rodean, que cada persona en el mundo, sin importar su situación económica, es importante y está en nosotros hacer su vida más feliz.

Se disculpó mientras se quitaba los calcetines porque estaban sucios y se caían a pedazos. Le pregunté si tenía calcetines y dijo que lo que llevaba puesto era el único par. Acababa de lavar la ropa y tenía algunos calcetines blancos nuevos y limpios en mi auto. Le di los calcetines y cambió sus zapatos viejos por las botas nuevas que le di. Nos dimos la mano y nos deseamos lo mejor. Mientras me alejaba, escuché como le decía a su perro: ‘Te dije que Dios se haría cargo de nosotros‘ – Escribió Eric Jason.

Días después este trío de amigos tuvo un segundo encuentro, pues Eric abrió una campaña de donaciones a través de GoFoundme para ayudar al señor y a su perrito, acción que el peludito y el hombre le supieron agradecer de la mejor manera: con una generosa sonrisa y un buen lenguetazo.

Tristemente no tenemos más datos de esta historia, pero estamos seguros que Eric, David y Legacy siguen siendo muy buenos amigos.

Agradecemos a las personas de buen corazón que ayudan a quien lo necesita desinteresadamente, pues no todos tienen el privilegio de asearse a diario o de tener por lo menos un alimento en el día y es ahí cuando el papel de ustedes, ángeles sin alas, se hace realmente importante.

Fuente: Eric Jason Pena.