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Eventos masivos cancelados significa un año sin tauromaquia y nosotros lo celebramos

De todo lo malo siempre hay algo bueno.

Alrededor del mundo se han cancelado y pospuesto eventos que tienen gran asistencia de las personas, todo con el fin de evitar las aglomeraciones y disminuir el contagio del COVID-19, sin embargo, para la única ciudad que ha mantenido tres plazas de toros funcionando simultáneamente y es conocida por sus eventos taurinos, Barcelona, está norma no fue muy bien recibida.

 

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Los bienes particulares no deben primar sobre los generales.

Pese a que el decreto aplica en toda España por sus eventos taurinos que se llevan a cabo en la temporada más calurosa del año, existen otras celebraciones que en realidad no deberían ser llamadas así, que también han sido canceladas debido a la contingencia sanitaria. Por ejemplo la Feria de las Fallas que no se llevó a cabo en Valencia en el mes de marzo, la Feria de Abril en Sevilla y las fiestas de San Fermín en Pamplona, que se llevarían a cabo desde 6 de julio al 14 del mismo mes, no tendrán asistentes.

Aunque para el país español es un acontecimiento que afecta su mal llamada cultura, para las organizaciones animalistas y los amantes de los animales en general es una muy buena noticia. A Pesar de que cientos de personas no entendemos por qué existiendo tantas leyes de protección animal a nivel mundial, los toros aún no estén cobijadas por estas y tengan que verse casi que salvados por esta crisis de salubridad, agradecemos y aplaudimos la medida que colaretalmente beneficia a los bovinos.

Reivindicación de los derechos de los animales.

Por décadas los toros han perdido la vida en crueles actos públicos, en donde sus victimarios ganan dinero a costa del sufrimiento de estos inocentes animales, sin embargo, aunque miles de bovinos se han salvado de su trágico final debido a la crisis, los taurinos aseguran que alrededor de 12.000 especímenes tendrán que ser llevados al matadero debido a que no los pueden sostener económicamente sin el negocio andando.

Ahora bien, no sería lo más justo que tanto toreros como criadores se hagan responsables de ellos? finalmente gran parte de lo que tienen se los deben a los animales que han nutrido sus negocios, sin contar que también reciben un tipo de subsidio por parte del gobierno, el cual podrían perfectamente utilizar para asumir esta responsabilidad, en cambio de deshacerse de ella.

 

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Marcados por la historia.

Mientras las cifras de asistencia a los eventos taurinos han disminuido en la última década cerca de un 58.4%, la Asociación de Veterinarios abolicionistas de la tauromaquia (Avatma) y el refugio Wing of heart, siguen encargándose de hacerle saber a la sociedad que estos animales no son como nos lo han hecho creer, pues no son agresivos por naturaleza, sino cuando se ven amenazados.

Ninguna raza de toro es naturalmente agresiva. Son animales herbívoros y rumiantes que tienen en común que ante una amenaza huyen si tienen la posibilidad. Los toros, como machos dentro de su especie tienen un comportamiento protector y territorial con su manada, esto pasa en todas las razas – Explicó Laura Luengo, cofundadora y presidenta del santuario de animales Wings of Heart

Esperamos que todos los países alrededor del mundo aprovechen la crisis para desmontar este tipo de espectáculos y que desde sus gobiernos, empiecen a ver con otros ojos estas prácticas que no deben considerarse más parte de la cultura de un pueblo, pues esta siempre se ha adaptado a los progresos de las sociedades, sino, los italianos continuarían teniendo gladiadores en sus coliseos.

Necesitamos que escuchen la voz de cientos de animalistas que quieren un futuro distinto para estos animales.

 

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Fuente: Partido Animalista PACMA, Avatma.