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Gracias a que no hay turistas, 78 elefantes usados para entretenimiento fueron liberados

Una de las facetas positivas de la emergencia que afronta la humanidad.

Tailandia es un destino exótico visitado por miles de turistas que buscan vivir momentos diferentes a los ya acostumbrados. Una de sus grandes atracciones y, además, una de las más criticadas por los que amamos a los animales, ha sido los recorridos sobre elefantes, una de las especies insignia del país asiático.

Aunque en los últimos años esta práctica ha disminuido y han aumentado los santuarios en donde estos mamiferos pueden ser alimentados y bañados sin invadir su espacio ni cargarlos de trabajo, todavía hay algunas excepciones.

Bo Jonsen/Flickr

La naturaleza reclamando lo que le pertenece.

El brote de Coronavirus ha afectado muchas de las industrias del mundo, sin embargo, podemos decir que una de las más perjudicadas es el turismo, que depende de la gente y sus viajes para poder subsistir, algo que quedó detenido por completo debido a la pandemia global.

Por esta misma razón, el Campamento Maesa en Chiang Mai, noroeste del país, ha decidido quitar las pesadas cargas de los lomos de 78 elefantes que fueron liberados después de no tener ningún turista que los montara.

Pixabay

Estos pesados y enormes animalitos han sido utilizados durante décadas como entretenimiento, sosteniendo en su parte más alta una silla pesada hecha a base de madera y metal, que a su vez, puede sostener hasta a dos turistas por viaje, sin embargo, en una decisión sin precedentes, estos asientos fueron removidos, sin duda alguna, una sensación de alivio para ellos y para sus pequeños.

Nuevas formas de ver el mundo.

Aunque al principio las personas que se lucran con este negocio se rehusaron a cerrar, el gobierno adoptó medidas que les impidieron seguir con su forma de trabajo, por ello, el propietario de este campamento en particular decidió dar de baja a todos estos elefantitos que esperaban con ansias volver a caminar sin ningún tipo de carga.

New York Times

Además, una buena noticia es que el Campamento Maesa nunca volverá a ser como antes, su dueño afirmó a un medio local, que después de que la crisis pase no volverán a permitir que los elefantes vuelvan a ser utilizados como animales de carga, apostarán a cambiar el modelo turístico y recibirán a visitante que estén interesado en cuidar de los animales y pasar un rato con ellos entendiéndolos.

A pesar de todas las emociones encontradas que la crisis nos puede traer, hay noticias que nos alegran la vida y nos hacen pensar que la naturaleza necesitaba que paráramos.

Fuentes: New York TimesClarín.

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