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Máquina cambia botellas de plástico por comida para perritos sin hogar

Esta idea es absolutamente genial, reciclaje y comidita para los callejeritos.

Turquía es la joya que conecta a Europa y Asia, su arquitectura e historia lo vuelven un país importante que aparece en las listas de turismo de manera recurrente, sin embargo, también es conocido por los animalistas como uno de los territorios con mayor número de perritos callejeros, con una cifra de más de 200.000 de ellos dejados a su suerte mientras intentan sobrevivir.

 

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Desde el 2014, algunos emprendedores junto con inversionistas y el apoyo de las municipalidades en el país, crearon Pudegon, un proyecto de máquinas dispensadoras que busca cumplir con un objetivo doble: ayudar a la alimentación de los peluditos mientras se recicla y apoya al planeta.

Un país tratando de ser un mejor lugar para los animalitos.

La situación de los peluditos en este país no es nada satisfactoria. Desde hace algunos años, varias organizaciones vienen denunciando envenenamientos masivos por parte de grupos que creen que la cantidad tan grande de animalitos puede ser motivos de enfermedades, además, el gobierno al ver la situación ha tenido que redactar un proyecto de ley para permitir trasladar a los callejeritos a lugares al aire libre en zonas silvestres donde no se garantiza su sustento.

 

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A pesar de este tipo de atropellos contra los perritos, varias personas y empresarios han querido darle una oportunidad a los peluditos para convivir de manera sana con los ciudadanos, al mismo tiempo que los humanos pueden realizar una labor loable por el planeta. Las máquinas que ya han cumplido con su trabajo por más de cinco años, son identificadas por los animalitos como una fuente segura de alimento y por los hombres, mujeres y niños, como una oportunidad de ayudarlos.

Sus patitas lo agradecen.

El funcionamiento es tan sencillo como el de cualquier máquina dispensadora: pagas un producto y lo recibes al instante, en este caso, pagas con envases plásticos usados que puedan ser reciclados y el perrito recibe un tazón de comida que puede ingerir allí mismo.

 

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Más allá de un proyecto social, son las ciudades las que pagan su funcionamiento que no tiene ningún tipo de costo para los ciudadanos y sí un beneficio para el planeta y los miles de peluditos que, a diario, sobreviven en las calles del hermoso país.

Aquí te dejamos un video de los pasos que debes seguir y te recordará cómo usarlas si vas de visita.

Fuentes: Pudegon Project, HuffPost.