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Perrito lleva un año sin que nadie lo adopte solo porque es un poco diferente

Yo lo veo tan adorable como cualquier perrito. Necesitamos más adoptantes que vean almas en vez de estereotipos de belleza. 

Wally, un Pit Bull Terrier Mix originario de un pequeño pueblo en Long Island, Nueva York, tiene muchísimo amor por dar pero ha estado esperando por un largo tiempo a que una familia lo adopte. Él no es un caso común y espera personas tan auténticas como su físico y su personalidad para llenarlos de alegría y muchas babitas por unos años más.

Ser diferente no es sinónimo de ser malo.

Cuando Wally llegó a Islip Animal Shelter, el refugio de la pequeña ciudad ubicada dentro del estado de Nueva York, ya era un perrito que rondaba los 10 años y los signos de que había vivido la mayor parte de su vida en la calle eran evidentes. Estaba lastimado, confundido, tenía algunas heridas en la piel, ya estaba totalmente ciego de un ojo y, para terminar una larga lista, su apariencia era un poco diferente a cualquiera de los perros de su raza: es bastante pequeño, su boca está torcida y babea demasiado.

Tomada de The Dodo. Derechos de autor: Jessica Abbate.

Debido a su edad, sus problemas médicos y las recomendaciones para adopción que incluyen ser el único animalito dentro de una casa y tratar con jóvenes mayores de 15 años, Wally ha estado esperando por más de un año en el refugio donde los voluntarios y el cuerpo médico están preocupados por el rechazo y la situación que parece volverse más difícil con el pasar de los días.

Su alegría y esperanza también se están apagando.

Parece estar disminuyendo. Estaba más feliz cuando entró por primera vez. Le gusta cuando sale, pero parece deprimido en su perrera – Dijo Danielle Gorle, técnica veterinaria, a The Dodo.

La morsa, como es apodado cariñosamente por sus cuidadores temporales en el refugio, tiene un carácter fuerte que le ha impedido relacionarse de la mejor manera con otros perritos, sin embargo, ellos mismos dan fe de lo bueno que puede llegar a ser con quienes se atrevan a adoptarlo. Hará lo que sea por darle besos babosos a sus nueva familia y por pedir un plato de comida.

Una oportunidad para demostrar que el amor no tiene edad. Wally sigue sin ser adoptado y dispuesto a convivir y empezar de nuevo con una hermosa familia que quiera recibirlo. Si quieren saber cómo podría ser parte de sus familias pueden ingresar al siguiente enlace.

Fuentes: The Dodo, Islip Animal Shelter