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Señor lleva a su perrita a la tienda de muebles para que dé su aprobación al nuevo sofá

Ellos tenían un sofá favorito que se dañó, así que lo más obvio es que entre los dos escojan uno nuevo.

Ser el nuevo miembro de cuatro patitas y simpatizar a todos los de la familia, puede ser una tarea difícil y más cuando tienes un nuevo abuelito un poco obstinado que al principio no da la más mínima oportunidad de empatía. Sin embargo, no hay persona que no se pueda seducir con un buen comportamiento y uno que otro gesto de alegría como muestra de cariño.

Un corazón que conquistar.

Parece imposible de creer pero al abuelo de Aleecia Dahl, nunca le gustaron los perritos ni cuando fue niño y mucho menos en su adultez, quizás estas tiernas almitas en su pasado no lograron conectarse positivamente o con él, pero lo que no sabía es que estaría a punto de conocer una pequeña que cambiaría su sentimientos.

Ese día estaba radiante como si algo mágico fuera a suceder y así fue, en el momento en que el abuelito vio entrar por su puerta una bolita llena de moticas blancas sobre su cuerpo, con un collar rosado y que respondía alegremente al nombre de Coco, se enamoró de ella y todas sus apresuradas percepciones quedaron sin fundamento.

 Coco es el perro que el abuelo nunca quiso pero que no puede vivir sin él. Son los mejores amigos que nunca supo que necesitaba – Dijo Aleecia Dahl a The Dodo.

Desde el primer día en que se conocieron se volvieron inseparables, tanto así que cuando el hombre no está fuera de casa, se encuentra sentado en su silla favorita acompañado de Coco, la perrita.

El lugar en el que habían llorado y reído juntos viendo películas y hasta dado una merecida siesta, ya había cumplido su tiempo de uso por lo que fue necesario comprar con urgencia un nuevo sillón y más aún sabiendo que el abuelito y su esposa se iban a mudar, sin embargo, había una serie de requisitos a tener en cuenta: tenía que ser lo suficientemente grande y cómodo, para que él y Coco se pudieran sentar como lo venían haciendo.

Cuando la abuela y el abuelo se mudaron, [necesitaban comprar] muebles nuevos. «Era requisito del abuelo que el reposapiés en su sillón fuera lo suficientemente ancho como para que él y Coco se sentaran uno al lado del otro – Contó Aleecia Dahl a The Dodo.

Aleecia Dahl / The Dodo

No hay peor diligencia que la que no se hace.

Fiel conocedor de que siempre es mejor hacer las cosas por uno mismo, el abuelito decidió ir personalmente a comprar la silla acompañado de su fiel amiga Coco, quién más que ellos dos para escoger el lugar en el que se sintieran más cómodos. En todas las tiendas la peludita fue recibida con gran alegría, pues por lo general los dueños no llevan a sus mascotas para dar el visto bueno de una compra; luego de unas horas finalmente encontraron un sillón con un reposapiés eléctrico, que se acomodaba a la perfección para sus necesidades.

Llevó a Coco a varias tiendas para probar sillas hasta que encontró la perfecta. Coco siempre fue recibida con una sonrisa, ya que estoy segura de que no todos los días un hombre y su perro van a comprar muebles – Aseguro Aleecia Dahl.

La búsqueda terminó dejando a un abuelito muy cómodo con su compra y a Coco feliz de haber podido dar su peludita opinión sobre la silla, en la que de seguro seguirán compartiendo su amistad.

Que lindo que este hombre haya visto más allá, dando así la oportunidad a esta pequeña de demostrar lo importantes y adorables que pueden ser los animalitos.

Fuente: The Dodo.