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«Lo salvé, lo cuidé y lo liberé, pero el escogió quedarse a mi lado para siempre»

Este cuervito encontró su hogar.

Canuck cuando era una cría de Cuervito, fue hallado debajo de su nido, aparentemente se había caído del hogar que su mamá cuervo había construido, él era muy pequeño y a penas se podía mover, era evidente que estaba asustado porque no paraba de llorar y de llamar a su mamá, quería que ella regresará y lo pusiera a salvo de nuevo, pero por más de que esperó, su mamá parecía no estar cerca, pues de haberlo oído, habría vuelto pronto, pero los minutos pasaban y él no dejaba de sentirse aterrado por lo vulnerable que estaba.

Afortunadamente por el lugar iba pasando Shawn Bergman, un hombre amante de los animales que no pudo evitar oír el llanto que aunque era suave por tratarse de un bebé, era un llanto angustiante, el hombre decidió agarrar suavemente al bebé cuervo y ponerlo de su nuevo en su nido, él estaba dispuesto a esperar un poco a que su mamá regresará y él se sintiera de nuevo a salvo, no obstante, paso un buen rato y la mamá no regresó.

Shawn preocupado porque algo le hubiera pasado a su mamá cuervo y sabiendo que si él se iba muy probablemente el cuervito no sobreviviría, decidió llevarlo a su casa y allí cuidar de él.

El cuervito no buscaba la libertad, él ya había encontrado lo que buscaba en los brazos de Shawn.

Fueron meses los que estuvo a cargo Shawn de Canuck, el nombre que decidió ponerle a su hijo adoptivo, pues era importante que el cuervo creciera y cogiera las fuerzas suficientes para poder ser liberado en la naturaleza y él tuviera las capacidades de sobrevivir por su propia cuenta, no obstante, el día que fue liberado por Shawn, el cuervito no se quiso ir de su lado.

Shawn noto que en cuanto libero al pájaro, este se paro sobre la hierba temeroso, no sabía muy bien que hacer ni tampoco parecía sentirse feliz a medida de que veía que se alejaba de la única seguridad que había conocido, la cual era Shawn, pues él buscaba dar pasos de a poco en vía contraría al cuervo, el hombre trataba de hacerle entender a Canuck que era momento de que él viviera su naturaleza.

El hombre observó durante un rato a Canuck desde lejos, pero pudo notar que este después de sentir la ausencia de Shawn, se escondió en un matorral, el hombre sintiéndose mal por no estar ahí para él y de pensar que quizás el cuervito sintiera que había sido abandonado, fue a buscarlo para calmarlo y mostrarle nuevamente el camino que debía recorrer hacia la libertad, sin embargo, Canuck voló alegremente hacia sus brazos para nunca más volverse a alejar.

Terminé encontrándome con él en un área cubierta de hierba, muy confundido y asustado, tan pronto como me vio, corrió hacia mí. Levanté el brazo y él voló y aterrizó sobre el. Esa fue la primera vez que caminé por el vecindario con un cuervo en el brazo. Poco me di cuenta de que estaría lejos de ser la última. – Dijo Shawn a The Dodo.

No importa cómo lo manifiesten, los animales nos hacen saber cuanto nos aman.

A partir de ese momento Canuck y Shawn se volvieron inseparables, si bien eran amigos, también compartían como familia, una familia con integrantes bastante diferentes pero con la cualidad de no generar barreras por el amor que había crecido entre los dos, pues a ellos no les importaba si por la calles de Vancouver, Canadá,  los señalaban o se extrañaban de ver a una pareja tan singular, ellos se sentían felices con disfrutar de la compañía del otro.

Shawn asegura que Canuck en general es amigable con otros humanos y animales, pues creció a la larga como un animal domestico, no obstante, el hombre asegura que el cuervo es especialmente amigable y cariño con él, pues espera cada mañana a que Shawn despierte para saludarlo suavemente con su pico, lo acompaña a bañarse y organizarse, para luego volar junto a él a los lugares que Shawn se dirija, y a donde no lo pueda acompañar, lo acompaña hasta un punto y regresa muy juicioso a esperarlo en casa.

Por ejemplo, cuando Shawn debe tomar el autobús público de la ciudad, Canuck lo acompaña hasta la estación y se devuelve a su casa, pero cuando siente que el hombre está cerca de volver, regresa a la estación a darle la bienvenida y a acompañarse en el camino de regreso a casa, es un cuervo realmente amoroso e inteligente.

Mira a continuación un divertido vídeo donde se puede apreciar como Shawn y Canuck se divierten jugando.

El hombre sabe de la importancia de que el cuervo, a pesar de que vive feliz como un animal domestico, se relacione con la naturaleza, por lo que diariamente, como a un perrito, Shawn camina con él sobre bosques y parques para que el cuervo pueda tener contacto con la naturaleza, comer frutas de los árboles y volar sobre el cielo, una actividad que por más de que Shawn este corto de tiempo, hace para que su cuervito pueda vivir una vida feliz y completa.

Los animales siempre encuentran la manera de manifestar su amor, no importa de que especies sean, ellos siempre nos demuestran cuanto nos quieren, ya sea a través de un ronroneo, de un movimiento de colita, de un beso baboso o de picaditas leves y suaves de los piquitos de algunos pájaros, como lo hace Canuck, el cual cada vez que tiene oportunidad, se acerca a la cara de Shanaw y le hace leves cosquillas con el pico.

Amor que Shanaw, no sólo ha correspondido, sino también ha logrado ver y valorar como lo más importante de su vida, pues él manifiesta que el cuervito llego a su vida para mostrarle lo maravillosa que puede ser y de recibir todo el amor que proviene de un ser tan puro y noble.

Conocí a un cuervo que cambiaría mi vida para siempre. Canuck me has mostrado lo hermosa, increíble y preciosa que es la vida. Me has mostrado interminablemente, lealtad, amistad y amor. Así que me has mostrado un mundo en el que me siento honrado de ser parte de él. Eres de lejos lo más increíble que ha llegado a mi vida y por eso, nunca te puedo dar las gracias lo suficiente. – Escribió Shanaw en su cuenta de Facebook.

Con información de: Canuck and I, The Dodo.